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Carlos Liscano
Uruguay- 1949
Para no pasar la noche solo
1
No hay oscuridad más poblada que la noche
desierta del que intenta dormir.
Pasan caras, ilusiones, fracasos. Toda la noche.
Amanece, y el desfile no ha terminado.
2
Acurrucado, con la cara vuelta a la pared, los ojos
cerrados,¿qué cosa se le pide a la noche que no pueda
dar el día?
3
Salir a la noche y caminar.
Caminar, caminar sin sueño, caminar buscando
no respuestas sino la respuesta a la única pregunta:
¿Para qué ?
Avanzar hacia la madrugada hasta encontrar una
pared, una parecita cualquiera de cualquier barrio
de esta ciudad.
Mirarla y preguntarle ¿para qué?
4
Saber que la pared es muda y aún así hacerle la pregunta.
Quedarse de pie toda la noche y esperar la respuesta.
rascar la pared con las uñas ya en la madrugada
y la pared en silencio.
Volver a la pared, noches, años , con la misma pregunta.
Dejar lugar junto a la pared para nuevos preguntadores.
No decirles que la pared no habla.
No decirles que la misma pregunta se le ha hecho
millones de veces.
así los otros volverán. Así no habrá que pasar la
noche solo, preguntando para qué para qué para qué.
de su libro LA SINUOSA SENDA
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